Encuentro las espinas de tu piel, espinas que son hielo al corazón, espinas que abrazo sin pensar, y cuando caer la sangre, baja y moja nuestros pies, bajando por el sol naranja ¡TE BRILLARÉ! Ampollas de tragar la soledad, en manos que ya nada pueden dar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario