miércoles, 10 de agosto de 2011

Encuentro las espinas de tu piel, espinas que son hielo al corazón, espinas que abrazo sin pensar, y cuando caer la sangre, baja y moja nuestros pies, bajando por el sol naranja ¡TE BRILLARÉ! Ampollas de tragar la soledad, en manos que ya nada pueden dar.

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